La maquetación se encarga de organizar en un espacio contenidos, tanto escritos como visuales, ya sea en medios impresos o electrónicos. Cómo se configuran formato, tamaño, márgenes, textos o dimensiones, y que todo ello guarde una coherencia entre sí, facilitará la comprensión del contenido e información que se va a transmitir. Existen unas reglas básicas para una correcta maquetación:

  • Usa fuentes fáciles de leer, que no tengan un diseño muy grueso, fino o condensado, y no combinar muchos tipos de fuentes.
  • Según la distancia a la que se vaya a producir la lectura, adapta el tamaño de los caracteres, por ejemplo, si la lectura es a unos 30 centímetros el tamaño deberá ser de unos 10 puntos.
  • No conviene abusar del uso de las mayúsculas, además intercalarlas con las minúsculas ayuda a la lectura.
  • El interlineado y la separación entre las letras deben guardar relación, una regla útil para un buen interlineado es que este suponga el 120% del tamaño de la letra.
  • Alinear a la izquierda los textos favorece la lectura, y justificar los textos sólo es útil cuando no se genere un ancho excesivo entre caracteres, en cambio, alinear a la derecha sólo conviene hacerlo en los titulares.
  • Conviene jerarquizar y destacar partes de los textos para facilitar la lectura de las partes más importantes.

 

En definitiva, debemos encontrar el equilibrio en el orden de los contenidos para que estos sean fácilmente comprensibles y visualmente atractivos, y que todos los elementos mantengan un equilibrio dentro del diseño que estamos ejecutando.